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jueves, 29 de octubre de 2009

Restaurante Diego


Me gustó mucho este menú, 25 eur+iva, bebida incluida.
Después de esta introducción empezamos a describir un poco como y que comimos.
El restaurante Diego está en Piedras Blancas, cerca del hotel, de la gasolinera y del polideportivo.
Es un restaurante pequeño, acogedor, bien puesto y muy guapo y prestoso.
Lleva poco tiempo abierto, desde el 2006 o 2007.
Actualmente está basando su oferta en un menú del día, de producto y actualizado.
Cabe reseñar que también oferta este menú para cenar.
Me parece una propuesta interesantísima, por poco más de 25 euros comes o cenas muy bien, un servicio ejemplar, tranquilidad y buenhacer en la cocina.
Este menú se compone de una entrada, un pescado y una carne, postre y vino, varía en principio semanalmente, aunque siempre sujeto a los caprichos del mercado.
Al poco de sentarnos nos traen unos bollos de pan recién horneados, riquísimos e inmediatamente después, la entrada del menú.
Antes de contaros que tal fue la entrada diré que eché de menos un aperitivo de la casa, no se, parece que ya se acostumbra uno a una pijadina de la casa antes de comer, pero bueno, una apreciación personal y sin importancia.
Llega la entrada.



Virutas de foie con compota de manzana y caramelo de vino tinto de Castilla y León.
Una base de compota de manzana, nada dulce, por si misma y probándola sola puede que un poco sosa, pero en conjunto con el plato perfecta.
La rodeaban unas abundantes y correctas virutas de foie bañadas por una reducción dulzona de vino tinto.
Plato sin complicaciones, abundante y prestoso, nos gustó.



Bacalao al horno con spaguetis en tinta de calamares, salteado de langostinos y tomate cassé.
Bacalao al horno, en su punto para la mayoría de la gente, para mi un poco pasado, pero por muy poco, de calidad standard.
En la base unos spaguettis negros como el demonio y que estaban tremendos, nunca compre pasta buena y no se si esta sera de esa, pero para mi fue un descubrimiento, riquísimos y en su punto perfecto.
Acompañaba una especie de pisto de verduras un poco pasado de orégano para mi gusto bajo el nombre de tomate cassé.



Cordero confitado a baja temperatura, patatas panadera y salsa española
ignoro si tienen roner o lo confitan en aceite o como lo hacen, cordero perfectamente deshuesado, quizas un poco pasado de grasa y con trozos demasiados grandes.
Yo le hubiera dado un golpe de plancha en el ultimo momento.
Una base de unas tradicionales patatas panadera y una salsa española.



De postre arroz con leche y crema de chocolate
Una crema de arroz con leche fuerte, con algún tipo de licor sobre una crema de chocolate, no demasiado "chocolatera".

Te daban 3 vinos a elegir, tintos y blancos, yo elegí un blanco, casa mauro, rueda, perfecto de temperatura y servicio de vino durante la comida.

Estuvimos muy agusto, muy buen y atento servicio, espero volver pronto.



miércoles, 21 de octubre de 2009

Bonito, su jugo, chocolate y piñones






Vamos con una receta un poco atrevida, tanto por la combinación de sabores, no apta para l@s más clásic@s, como por la forma de preparación del bonito, en la que interviene el, por muchos denostado, microondas.
A mi en este caso me da un resultado formidable y animo a cualquiera a probar a hacerlo así, bueno, más adelante os cuento, no empecemos la casa por el tejado, aunque quien dijo que no se podía????
Para esta receta necesitamos un taco de bonito gordo, de esos que mi amiga pescadera del alimerka de Piedras sabe hacer para que tu te busques la vida, y espinas o la cabeza del bicho, cuanto más mejor.



Empezamos haciendo un fondo, fuerte y reducido, con las espinas y cabeza.



Para ello hay que desangrar muy bien todo, la cabeza y espinas, lo metemos en agua con hielo y lavamos perfectamente.
A la cabeza hay que hacerle más cosas, es un poco engorroso, hay que quitarle los ojos, cacho ojos, agallas etc etc, dejarla lo más limpia posible, es muy dura por algunas zonas y os costará, pero se puede bien.
Una vez tengamos todo limpio y listo, en una olla con un poco de AOVE tostamos todo, espinas y cabeza, con paciencia y una espátula de cocina para ir levantando los tostados.
Os llevará tiempo, unos 15 o 20 minutos y la mano se os quedará echa caldo porque en esa olla hay un infierno metido (estamos a tope de potencia) y tenéis que estar ahí dando con la espátula sin parar, pero merece la pena, hay que curtir esas manos coño!!!!!!



Este paso es el más importante y costoso, luego está chupao.
Cuando acabemos, la cabeza se deshizo y tiene que haber tostado todo en la olla, desglasamos con un poco de vino blanco y cuando evapore el alcohol cubrimos con agua y dejamos cocer.



En este caso no añadí ninguna verdura ni aromático ni nada, sólo una mínima cantidad de vino blanco para desglasar que apenas deja huella, pero podéis añadir las verduras que queráis para enriquecerlo más, yo lo quería puro, que fuera puro bonito.
Lo dejé cocer (no recuerdo cuanto tiempo, pero supongo que de 45 minutos a 1 hora) y lo dejé enfriar, una vez frio lo metí en la nevera (con todas las espinas y todo) y al día siguiente estaba como una gelatina dura, la cosa pintaba bien!!!!!!



En la superficie queda sin solidificar el exceso de grasa que retiramos facilmente con una cuchara (en la foto ya la retiré).
Ahora calentamos hasta licuar y colamos perfectamente todo, tiramos las espinas y reservamos en una olla todo el caldo que, como siempre, reduciremos a fuego fuerte.
Probarlo así, sin una gota de sal y sin reducir, veréis que ya "sabe".
Según va reduciendo se va transformando en algo maravilloso.
Por otra parte fundís al baño maría, al micro o a fuego muy bajo, unas onzas del mejor chocolate negro que tengáis o podáis comprar, yo uso el valrhona.
Cuando tengáis muy reducido y potente el fondo de bonito vais añadiendo, sin parar de mover con las varillas para que se integre todo bien, el chocolate fundido.
Una cosa importante, es chocolate es un puñetero tremendo y la relación que tiene con el calor es un poco delicada y caprichosa, si os pasáis de calor la cagamos, así que ir poco a poco, a fuego lento, una vez que ya esta todo integrado, el fondo y el choco, no hay problema ya, pero aun así no trabajéis la salsa a fuego fuerte.
Vais probando hasta dar con la proporción que os guste.
No tengáis miedo porque el bonito puede con el chocolate y el resultado es claramente un sabor a bonito pero con un matiz de lo más prestoso, a mi me flipó.



Bueno, ya tenemos nuestra preciada salsa, ahora a tener cuidado porque es un poco sensible a la temperatura, fuera del calor se empieza a poner demasiado melosa y acaba no pudiéndose trabajar con ella de espesa que se pone, si os pasa eso la ponéis al fuego, bajo bajo, y la alargáis con un poco de agua, muy poco, la trabajáis con una cuchara o varillas y pronto se quedará como nueva.
Si la congeláis, lo mismo, se recupera facilmente.
Vamos a tostar en una sartén nuestros piñones, al tostarlos se potencia mucho su sabor.
En una sartén sin nada de aceite los ponemos al fuego, los movemos cada poco para que no se quemen.



Ahora toca hacer y dar con el punto exacto con este cacho taco de bonito.
O lo fríes con 1 litro aceite o es imposible hacer este taco tan gordo por dentro, así todo el resultado sería un desastre, para mi gusto por lo menos, para hacerlo por dentro quedaría reseco por fuera.
El bonito nunca fue una cosa que me entusiasmara y ahora se porque, por el exceso de fuego con el que siempre lo comí, es mentira que es seco, al contrario, es de lo más jugoso, lo hacemos seco con los excesos de cocciones a las que lo sometemos.



Yo lo hago así y queda increíble, primero lo seco con papel de cocina perfectamente, el bonito debe estar a temperatura ambiente, sacarlo de la nevera una hora antes por lo menos.
En una sartén con un hilo de AOVE y muy caliente lo pongo (sin salar) por el lado de la piel hasta que la piel quede bien hecha, un poco tostadina (luego nos la comeremos y veréis que manjar), luego cambiamos de cara hasta sellarlo bien, poco tiempo por cada cara, nunca más de 30 segundos, asi sellamos todas y cada una de las caras del taco y lo sacamos.



Por el interior estará crudo aun, pero por fuera estará en su punto perfecto.



Pues como hacemos ahora???? yo lo meto al micro 30 segundos y queda niquelado.
Los tiempos son orientativos, depende mucho del grosor del taco y del micro, cada uno es un mundo, pero ir probando de poco en poco, si con esos 30 segundo no llega, le metéis otros 30 o menos.
No es lo mismo 1 minuto del tirón que 30, parar, y otros 30.
Ahora a emplatar, el taco, bañamos con la salsa que tiene que estar a una perfecta temperatura y añadimos los piñones recién tostadinos que dan un aroma riquísimo y listo, a desmallarse comiéndolo.
Los que soláis comer el bonito "bien hecho", vamos, como toda la vida se comió, os aconsejo que probéis a hacerlo menos, la mitad del tiempo que soléis hacerlo, veréis que cambio, hay que acostumbrarse a comer los pescados menos hechos, es una pena porque los destrozamos con esas sobrecocciones, aunque por supuesto, que cada uno lo coma como le salga de entre Candas y Luanco, que está Antromero ;-)

pd.: perdón por la calidad del video, poco hay por ahí de la buena de Azuzena, para mi un TEMAZO.

sábado, 17 de octubre de 2009

Croquetas de langostinos



Me encantan, nos encantan en casa y ultimamente están teniendo mucho éxito siempre que las hago, así que a ver si soy capaz de explicaros bien como las hago.
Como siempre o casi siempre en la cocina, la base de todo son los fondos, hasta para unas croquetas, "simples" croquetas los necesitas, o yo los necesito para encontrar el sabor que me gusta.
Os pongo unas cantidades que uso y que me dan buen resultado.
Salen estas que os pongo en la foto, si queréis más dobláis cantidades.



Son 80 gr de mantequilla, 105 de harina y 1 litro de leche.
Aparte necesitamos un buen fondazo de langostino, superconcentrado y yo lo ligo con un poco de maicena diluida en un dedo de agua.
Este fondo lo hago con aprox. medio kilo de langostinos pequeñinos, del super, de 6 eur el kilo, crudos por supuesto.



Repetiré por encima como hacerlo, en un hilo de AOVE (aceite de oliva virgen extra ;-) ) tostamos las cabezas y cáscaras de los langostinos que habremos pelado hasta que se pegue al fondo de la olla a fuego fuerte, levantamos los tostados y dejamos que se creen otros nuevos y así sucesivamente, desglasamos con vino blanco (levantamos todos los tostados) y dejamos que evapore el vino blanco, cubrimos con agua y dejamos hervir una media hora, colamos y reducimos a la cantidad aprox. de un vaso pequeño de agua, si hace falta salar se hace al final de la reducción, aunque no hace falta poner nada de sal.
Para levantar los tostados y hacerlo bien es casi imprescindible una espátula de cocina.
Una vez lo tenemos listo desleimos un poco de maicena en agua y añadimos al fondo, damos unas vueltas al fuego con las varillas hasta que quede muy ligado, reservamos.



En una olla donde vayamos a hacer la bechamel (mejor alta para trabajar con las varillas agusto) ponemos la mantequeilla y la derretimos a fuego suave, cuando esté derretida subimos el fuego y añadimos los cuerpos de nuestros langostinos que habremos cortado, cada langostino en 5 cachos, freímos un poco, les damos vueltas fuerte con las varillas para que suelten sustancia y se deshagan un poco, cuando estén listos añadimos nuestro fondo y damos unas vueltas.



Ahora toca trabajar con la harina, tamizada por supuesto (la pasamos por el colador para que quede fina fina), la vamos añadiendo a la olla según va cayendo del colador, poco a poco, y vamos integrándola bien con la mantequilla de langostino.
Añadimos poco a poco trabajando bien con las varillas.



Ahora toca poner la leche, es 1 litro justo, así que perfectamente la podemos echar del brick directamente.
Vamos añadiendo poco a poco la leche, al principio podemos poner un poco más porque el roux nos chupará todo al principio.
Trabajamos con las varillas sin parar, todo el rato, sin miedo.
La leche, por dar una referencia, la pude echar en 10-13 veces, para que os hagáis una idea de que cantidad echar de cada vez.
Cada vez que echeis un poco de leche hay que trabajar la bechamel, ponemos leche y trabajamos con varillas unos minutos, más leche....
Al final se está trabajando la bechamel de 45 minutos a 1 hora, ya vais viendo vosotros como va cambiando.



Rectificáis de sal y añadís si os apetece lo que sea, pimienta, nuez moscada etc etc, yo no le pongo nada y muy muy poca sal.
La vertéis en una fuente y dejáis reposar y enfriar.



Hacéis las croquetas como buenamente podáis, pan rallado, huevo y pan rallado y a freír en AOVE muy caliente.
Yo las hago así y salen realmente buenas, si alguien sabe o puede corregirme o darme alguna idea o técnica lo agradeceré.
Para formar las croquetas yo lo hago a mano, me gustan que queden irregulares y me presta hacerlas a mano, pero podéis poner la masa en una manga pastelera deshechable, cortar la boquilla del tamaño que queramos las croquetas y hacer churros de croqueta sobre una fuente engrasada, luego se cortan con un cuchillo y salen perfectas de forma, tipo industriales.
Y poco más, os animo a hacerlas, si trabajáis bien la bechamel queda finisima, sorprendente y supersabrosas, en las fotos no dicen verdad :-(
Espero que os guste.
pd.: no tuve mucho tiempo para las fotos, así que quedaron un poco reguleras



martes, 13 de octubre de 2009

El patio de Balbona




Tenía muchas ganas de conocer el patio y la cocina de David Balbona y por fin tuve el placer.
Después de un breve paseo por Pravia, por su zona peatonal, llegamos al patio.
Lo primero que llama la atención es la fachada del edificio, un palacete del siglo XVIII, de piedra y madera.
En él está el hotel casona del Busto y el restaurante que nos ocupa.
La sala principal es como un patio, entra mucha luz por el techo y a él dan las ventanas del hotel, cosa que no me agrada en demasía.



Aparte tiene otra sala para unas 25-35 personas, muy chula para una comida grande o celebración, es la que se ve en la foto de abajo.



La decoración a tenor del palacete, copas riedel etc etc.
A mí personalmente me gustan más los restaurantes pequeños, me dan la sensación de mayor calidez y disfruto más, pero aquí tanto David como el personal de sala hicieron del frío palacio algo cálido.
Aparte tienen una gran terraza que si hace un buen día es una delicia para tomar un vino o incluso comer fuera, aunque ignoro si ofrecen esta posibilidad.



Bueno, vamos al tema, que vais y lo veis que yo me explico como el culo jeje.
Éramos 6 personas y le dijimos a David que de entradas nos sorprendiera, que lo que el considerara.
Llegaron 4 entradas para cada uno, perfectamente emplatadas individualmente y con una buena cadencia.
Previamente a las entradas llegó el pan, varios panes a elegir y de buena calidad, ya sabéis que el pan es un poco el punto flaco de muchos restaurantes, este estaba correcto.
Acompañaba una mantequilla especiada de setas, aunque aborrezca un poco esta costumbre de las mantequillas y no me dé mucho mas por ellas estaba pasable.
Por fin llega la primera entrada, yo ya estaba de uñas pensando en que me iba a encontrar.

Brandada de bacalao con toques de nécora (nécora???? porqué no poner andarica???)
Una brandada sabrosa y clásica, ninguna nota extraña sobre un fondo de andarica, sabroso aunque podría serlo más, un poco de piquillo y una rebanadina de esos panes tostados tan de moda.
Plato clásico, sabores de toda la vida, para mi gusto mejor la brandada que el fondo de andarica que potenciaría un poco más.



Sardina marinada con mosto grand smith y aguacate.
Puede que el plato más flojo, sardina marinada en un mosto bastante dulce de manzana, por ahí andaba flotando unos trozos de aguacate y unas hojas para acabar.



Bacalao confitado en aceite de ajos con sus callos con chorizo
No soy muy fan del bacalao y cada día me reafirmo más en la baja calidad que tiene hoy en día.
Buen punto del bacalao, confitado en ese aceite de ajo que le dejó un leve aroma sobre sus callos con un fondo de chorizo y ternera????, por encima un aceite de perejil que, como suele pasar, aporta más color y vistosidad que otra cosa.
Potentes y sabrosos callos, este plato con un bacalao de los que ya no se encuentran sería un cañón.


Plato de setas, foie a la plancha y yema de huevo.
Plato clásico y que gusta a "todo el mundo" y como no, con, el por muchos amado, foie.
Las setas eran rebozuelos, lengua de vaca y níscalos, bien tratadas, sin excesos, tocho de foie a la plancha, todo sobre yema de huevo, muy buena yema y seguro que de mucha confianza.



Empiezan los principales.
Comienzo por mi plato.
Parca con su fondo.
Me contaba David que es un pescado del que salen muy pocas piezas, de la zona de Navia y de la familia del rubiel, sin dudarlo me decido por él.
El fondo bien hecho, reducido y potente, el pescado en su punto, tirando a poco hecho, tal vez poco para la clientela clásica que pueda tener.
No me enamoró este pez, lo esperaba más potente, pero estuvo bien el plato.
Acompañaban unos guisantes y unos tirabeques ligerisimamente plancheados, joder, como me gustan los tirabeques, tienen una textura impresionante, me encantan, y unos rebozuelos.
Tal vez no haya pillado demasiado bien el nombre del pescado, nunca lo había oído, aunque en cada zona ya sabéis que los nombres de los peces son un mundo.



Chuletón Balbona
En teoría de buey.
Según canta la carta 500 gr de chuletón, en su punto y correcto.
Poco que contar, ya sabéis lo que pasa con la carne, desde luego no va con mis gustos, pero no va esta ni casi ninguna.



Solomillo con foie y salsa px
Más de lo mismo, este no lo probé, tenía buena pinta.
Clásica combinación que no falla para los amantes de lo clásico.
Solomillo plancheado, poco hecho con un trozaco de foie a la plancha y una salsa de px que a priori no me llama demasiado, fue el único plato que no probé pero creo que me hago una idea bastante aproximada.



Cochinillo asado en su jugo, puré de calabaza y manzana asada
Perfecto dominio de la cocina al vacío, vamos, que el palacete hay Roner, mantequilla pura y sabor potente, tan potente como lo puede ser una carne tan joven, golpe de horno para tostar lo justo la piel y potenciar un poco el bocado.
Un juguín ligero del propio cochinillo y un puré de calabaza.
La manzana ni idea donde andaba, pero probablemente en el puré.



Solomillo de ciervo
Empezaba la temporada de caza y abrimos con este solomillo.
Ni más ni menos que lo que se ve en la foto que por otra parte está fatal, me pilló en la otra punta de la mesa y el comensal tenía fame jeje
Unos rebozuelos y una crema de níscalos????
Buen plato, buen producto y buen punto del solomillo.



Merluza del pincho de Cudillero a la sidra sobre patatas panadera y gambas
si viera la foto y no la hubiera probado jamás la pediría.
Esas salsonas sobre el pescado me dan pánico normalmente
esta se puede pedir ;-)
Buena merluza que sólo aportaba la textura porque su leve sabor estaba tapado por la potente salsa, la sidra daba el perfecto puntín de acidez sin abusar y sin pretender ser la protagonista.
Plato de gustar a todo el mundo, a mi incluido.



Hasta aquí diremos que es una cocina con muchas posibilidades, pero que se ve un poco capada por lo que exige la clientela, es la impresión que me llevé.
Me gustaron los puntos de las carnes y del pescado, no abusa del fuego, los respeta, los fondos son sinceros y el producto bueno.
La carta la podéis ver en la web, fuera de carta siempre tiene alguna cosina en la que igual arriesga un poco más, es muy clásica, al igual que la carta de vinos, pero a ver quien es el guapo que le echa 2 coj...es y hace una cocina arriesgada allí, 4 locos caeríamos por allí y ese palacete no creo que sea demasiado fácil de amortizar.
Es una cocina tradicional un poco evolucionada en presentaciones y alguna técnica.

Bueno, vamos con los postres.
Pastel fluido de avellanas.
Empiezo por el mío, no es ningún secreto que ando pillado con el soufflé de Pedro, es mi postre favorito hasta la fecha, y aquí me atreví y claro, las comparaciones son odiosas.
Por un malentendido llegó tarde y un poco desarmado pero estaba bueno, las prisas por este malentendido seguro que hicieron que la estructura se rompiera un poco.



Flan pepito
Muy rico para mi gusto, me gustó mucho, sólo probé un trozo pequeño pero estaba muy rico.



Sorbete de turrón, poco que decir



Coulant de chocolate
Pa chocolateros, no tengo mas que decir jeje.




Los precios los podéis ver en la carta de la web.
Salimos a una entrada cada uno y un principal, postre, 3 botellas de pétalos del bierzo (20 eur cada una) para 6, cafés, chupitos y demás por 345 eur, unos 57 eur por persona y 3 horas de comida, cada cual que juzgue la RCP o la RCCP.
Me quedé con ganas del menú degustación, 3 entradas, un pescado, una carne y 2 postres, 48,15 eur, me parece una buena opción aun sin haberlo probado.
Y acabo diciendo que David en todo momento está presente, antes, durante y después, te recibe, te explica los platos y cualquier duda que tengas, un placer hablar con él.





lunes, 5 de octubre de 2009

Qué fue primero, el huevo o la gallina??????




Vamos con un "postre" que me vuelve loco.
No se si os parecerá un postre o que, pero os aconsejo probarlo porque es algo original, sorprendente y "que sale".
Sólo necesitáis un poco de ganas y un soplete.
Empezamos comprando unos huevos de la mejor calidad posible, de los que comíamos de güajes, de yema naranja mmm, en fin, los filmamos (envolvemos bien con papel film) y al congelador 4 días, es decir, 96 horas, aunque si lo dejáis en 3,5 días (84 horas) no pasa nada, incluso mejor.
Pasado ese tiempo lo sacamos a la nevera y dejamos unas 24 horas descongelar tranquilamente a su ritmo.
El motivo de filmarlos es que la cáscara del huevo es porosa y absorbe, entre otras cosas, olores.
El resultado, después del descongelado, será un huevo normal, la clara en su estado habitual y la yema "cuajada", directamente proporcional al tiempo que estuvo en el congelador, a más tiempo más dura.



Por eso a mi me gusta dejarla un poco menos de 4 días, para que queda más melosina.
Reservamos nuestras yemas y vamos a hacer un fondazo de gallina que lo flipamos, de record guines en cuanto a potencia se refiere.
Yo aquí atajé, tenía en mi fondo de congelador un buen fondo de pollo, reducido casi al máximo para estas cosas, así que lo usé.
Para recuperar este fondo hay que hacerlo con mucho mimo.



A temperatura ambiente está así, como en la foto de arriba, en esta fase o estado, así que hay que coger la cantidad deseada y con una mínima minimísima cantidad de agua ponerlo en un cazo y al fuego mínimo o mejor al baño maría, así y poco a poco va estirándose y haciéndose líquido, es decir, todo lo líquido que le es posible dada su viscosidad.



Os daré unas pinceladas de como hacer el fondo.
Ponemos los huesos de gallina o pollo en una fuente de horno y los tostamos al horno fuerte fuerte, y digo bien, los tostamos, sin piedad.
Cuando estén tostados desglasamos la fuente con vino blanco para levantar todos los tostados que quedaron y añadimos todo a una olla junto con las verduras, hortalizas y aromáticos de rigor, cubrimos con agua y pacientemente dejamos cocer horas.
Colamos perfectamente, yo no desgrasé porque no tenía nada de piel, era todo hueso, si os queda graso lo dejáis enfriar y desgrasáis.
Ahora hay que reducir al máximo, caña a la vitro a tope y a sudar la cocina.
para que os hagáis una idea, de unos 5 litros de agua lo reduje a aproximadamente un vaso de agua.
Al final lo pase a un cazo pequeño para trabajar más agusto.
La consistencia que os queda es como miel espesa, meloso meloso y de sabor os podéis imaginar.
Al final de la reducción tener cuidado que se os quema, hay que estar encima de ello, revolviendo para que no se agarre y parar a tiempo, 10 segundos más de fuego y se jode el negocio.
Si tenéis dudas de esto me preguntáis y en lo que pueda lo aclaro.

Bueno, ya tenemos las yemas y el fondo, el ligerito fondo ;-)
Ahora pasamos por azúcar nuestras yemas, como estarán mojadinas de la clara se les pega el azúcar perfectamente.



Cuando estén bien rebozadas de azúcar, con nuestro soplete reglamentario y básico en la cocina le metemos fuego a tope hasta caramelizarlas, hasta crear una fina película de caramelo cubriéndolas, las tenemos listas.



En una cucharita de esas tan monas y modernas pa poner pijadas en ellas, ponemos una cantidad de nuestro fondo, una yema encima y ale, abrimos la bocona y pa dientro de un bocado y a disfrutar, a mi me encanta el bocado.



Es una explosión de sabor y una mezcla de sabores muy interesante para mi gusto, el contraste dulce salado es de lo más adictivo en este caso.
Aquí os pongo unas fotos de una yema abierta con la esperanza de que se aprecie la textura que queda, aunque la mejor manera de hacerlo en con el paladar jeje, pero para que os hagais una idea.



Si alguien se anima a ver si le gusta.
Ni que decir tiene que podéis guardar este fondo en el congelador y cada vez que queráis hacer las yemas os llevara 5 minutos.
Yo a la vez que las yemas estaba haciendo un arrocín con pollo y usé un poco de este fondo y no veas el gusto que da, así que no os de pereza hacerlo porque tiene mil utilidades, además como reducimos tanto si no queréis estar mil horas cociendo el pollo no pasa nada, quedará potente igual, eso si, tostarlo a conciencia en el horno que si no no "sabe".
Que aproveche!!!!!!

Finamos con un videu que vien bien nel dia de güey, 5 d'ochobre n'asturies, nel pozu maria lluisa